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Los mejores y peores del Hércules-Eldense: Sotillos dicta sentencia en el derbi más loco

Abonados a la locura, un derbi siempre es un derbi y pese a que la situación deportiva de ambos conjuntos no era ni mucho menos similar, enfrentarse al vecino siempre da un plus. Así lo entendió el Hércules y a lomos de un gran Andy Escudero y un decisivo Sotillos, volvió a darle una alegría a un Rico Pérez necesitado de buenas noticias.

La otra cara de la moneda, el Eldense, frenó en seco el gran momento vivido en las últimas semanas. Sin embargo, fueron varios los jugadores de su plantilla que dejaron pinceladas de gran nivel, sobre todo Ramón Vila, quien evitó una derrota mucho más holgada.

Dicen que la risa va por barrios y sobre esto el fútbol sabe mucho. Mientras que los once futbolistas vestidos con la elástica blanquiazul disfrutaban al final de los 90 minutos, los visitantes no daban crédito tras la locura vivida en el césped. Andy Escudero, con sus tradicionales arrancadas por la banda derecha, fue de los mejores del partido.

Desequilibrante como nadie, el hijo de Paquito fue el principal artífice del primer gol local. Ya dijo semanas atrás Beto que sus centros eran de Primera División y ante el Eldense se encargó de darle la razón. Como no podía ser de otra forma, la afición lo despidió con una ovación.

Otro que destacó en el derbi fue Ben Hamed. El centrocampista derrochó potencia a raudales e incluso rozó el gol a los cuatro minutos de partido en una arrancada que desbarató Ramón Vila. El que sí que vio puerta fue Unai Ropero. No celebró el gol por su pasado como azulgrana, pero sirvió para sentar las bases de un triunfo importantísimo.

En portería, Blazic también brilló en una noche redonda. Estaba teniendo un partido tranquilo hasta el minuto 55 cuando tuvo que emplearse de lo lindo. Primero evitó el tanto de Dioni en un uno contra uno y acto seguido, se estiró para volver a erigirse como salvador. Rentero, muy fiable durante todo el partido, solventó los conatos del Eldense con relativa facilidad.

Velocidad y desequilibrio

Javi Jiménez se mostró incansable por la banda izquierda, pero un poco desacertado en los metros finales. Samu Vázquez, Mehdi Puch y Colomina también estuvieron acertados en un gran partido coral. Con el objetivo de aportar velocidad y dinamismo al juego entró Galvañ al terreno de juego en la segunda mitad. En el 77 tuvo la sentencia en sus pies en una jugada en la que le sobró velocidad y le faltó definición. Al que le faltó una pizca de suerte también fue a Jeremy de León, justo al contrario que Sotillos. El central, pese a no ser de los más habituales, corrió el contragolpe decisivo y decidió el choque.

La otra cara de la moneda estuvo muy alejada de su nivel y por momentos, desquiciada y desdibujada. Por lo que respecta al Eldense, brilló por encima del resto Ramón Vila con grandes paradas en la primera mitad. Al minuto cuatro ya había salvado los muebles en dos ocasiones y pese a evitar el gol de Andy Escudero, no pudo hacer lo propio con Unai Ropero y Sotillos. Intentó ordenar a los suyos, pero de poco sirvió.

La cruz

Una de las grandes figuras de esta temporada, Smand, tuvo un partido para olvidar en el Rico Pérez. La fiabilidad y la solvencia que le habían llevado a ser uno de los mejores centrales de Primera Federación no aparecieron en el Rico Pérez. Nada más arrancar el choque midió mal y dejó a Ben Hamed solo ante Ramón Vila. Junto a él, Álex Serra también sufrió, al igual que Ibarrondo y Clemente.

En la medular, Manu Molina y Bustillo crecieron en la segunda mitad y el equipo lo notó. El Eldense ganó posesión y con ello, metros en campo rival. Nada tuvo que ver una parte con la otra, pero no fue suficiente para sumar algo positivo pese a que se rozó con la yema de los dedos. Tampoco fueron suficientes los destellos de Fidel, irregular y sin gran peso en el juego visitante. Pese a ello, estuvo cerca del gol en los compases finales. Los encargados de ver puerta, Dioni y Nacho Quintana apenas tuvieron incidencia y no estuvieron para nada cómodos.

La entrada al campo de Bellari y Hugo Alba fue decisiva y el preludio de lo que estaría por venir. Los centros y los desbordes del marroquí eran oro puro para los azulgranas. En un corner, con la fortuna a su favor, igualaron el marcador gracias a un error de Mangada, pero la inercia de querer ir a por el segundo terminó siendo decisiva.

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