El tenis ha quedado completamente en segundo plano en Dubái. Apenas concluido el ATP 500 —que terminó con el título de Daniil Medvedev— la situación en la región cambió de forma radical tras el lanzamiento de misiles desde Irán contra territorio de los Emiratos Árabes Unidos, con Dubái y Abu Dabi entre los principales objetivos.
Las autoridades cerraron el espacio aéreo y suspendieron la actividad del aeropuerto internacional, lo que ha dejado retenidos en el país a varios protagonistas del torneo. El propio Medvedev, el finalista Tallon Griekspoor y Andrey Rublev no han podido salir del emirato, al igual que los doblistas Marcelo Arévalo, Harri Heliovaara y Henry Patten, además de miembros de la organización y periodistas acreditados.
En las últimas horas se interceptaron decenas de misiles y cientos de drones en el cielo emiratí. La pasada madrugada los teléfonos móviles recibieron una alerta de ataque, lo que activó los protocolos de seguridad. Las autoridades locales han pedido calma y aseguran que la ciudad es segura, pero la normalidad todavía está lejos de recuperarse.
Siguiendo las recomendaciones de sus embajadas, los jugadores permanecen alojados en su hotel con las maletas preparadas a la espera de poder abandonar el país en cuanto se reanuden los vuelos comerciales.
La situación afecta directamente al calendario deportivo. Este lunes se celebra el sorteo del cuadro principal de Indian Wells, primer Masters 1000 de la temporada, y todavía no está claro si algunos de estos tenistas llegarán a tiempo a Estados Unidos.
El problema logístico de los jugadores, en cualquier caso, queda relegado ante la gravedad del contexto geopolítico. El torneo terminó, pero la atención en la región está centrada ahora en la evolución del conflicto y en la seguridad de residentes y visitantes.
BUBLIK, POR LOS PELOS
Quien sí pudo abandonar la zona fue Alexander Bublik. El kazajo viaja ya hacia Estados Unidos para disputar Indian Wells y explicó en su canal de Telegram que su equipo salió del espacio aéreo iraní justo antes de los recientes ataques aéreos.
El jugador quiso tranquilizar a sus seguidores asegurando que todos se encuentran a salvo en medio de la creciente tensión en Oriente Medio.