Se estrenó como corredor de grandes distancias en el más que exigente Marathon des Sables... y acabó entre los 20 primeros. Consiguió que lo incluyeran en la reducida lista de participantes de la Lapland Arctic Ultra (más de 500 kilómetros por el Ártico)... y la ganó. Se propuso subir y bajar cuatro veces seguidas el Monte Fuji japonés, algo que sólo habían conseguido tres personas... y terminó haciéndolo cinco para establecer una marca absoluta. Conviene por supuesto tomarse en serio a Juancar Gimeno cuando explica ahora, en conversación con MARCA, que el de la Patagonia será su “desafío más extremo”, aunque también conviene apostar por el éxito de la misión.