El Levante UD no tiene margen de error. Frente al Deportivo Alavés los tres puntos deben quedarse en el Ciutat sí o sí. El conjunto vasco aterriza en la capital del Turia removiendo el pasado más reciente y como, a priori, un rival directo por la salvación. Y lo de a priori no es baladí, ya que aventaja en nueve puntos al equipo que dirige Luis Castro. La urgencia de conseguir resultados está a la orden del día. Cada vez quedan menos balas en el cartucho, así que tienen la obligación de afinar la puntería contra el equipo babazorro. Porque las cifras hablan por sí solas —sin ver portería en los últimos tres partidos— y porque en apenas una semana, ha minimizado sus opciones de permanencia. Aunque el técnico portugués recordó que “la situación es difícil pero no imposible”.
Orriols vive entre la desilusión del bajón de listón de su equipo y la esperanza de que el ‘efecto Castro’ reaparezca en uno de los tramos más exigentes de la temporada. No por tener que medirse ante las bestias negras de LaLiga —envites superados en el calendario—, sino porque en las próximas semanas afronta un calendario para hacerse fuerte: Alavés, Girona, Rayo Vallecano, Real Oviedo… “Miro todos los partidos para ganar. Teóricamente, estos partidos son más fáciles, pero si no estás en tu máximo... No hay partido fácil en LaLiga, por eso siempre hay sorpresas”, recalcó Castro.
En ese contexto de exigencia y necesidad de reacción, también preocupa el rendimiento individual de algunas de las piezas diferenciales del equipo. Estrellas del equipo como Carlos Álvarez y Etta Eyong están alejados de su mejor versión. El sevillano ha perdido el descaro que maravilló la temporada pasada y el camerunés, después de disputar la Copa de África, se ha desdibujado de las alineaciones de Castro. Sobre el delantero, el técnico portugués aseguró que “sabe lo que tiene que cambiar, está trabajando y lo intenta”.
Ugo Raghouber, duda de inicio
Ugo Raghouber está marcando diferencias en el centro del campo. El francés se ha convertido en una de las grandes sensaciones desde su llegada en el mercado invernal. Contra el Villarreal fue titular, aunque salió tocado de la lesión, y en la visita al Camp Nou entró en convocatoria, pero no tuvo minutos. “Él quiere jugar, estará en la convocatoria, pero, si no empieza de inicio, puede jugar minutos. Es un jugador que quiere jugar aún estando con molestias”, subrayó Castro.
Una herida cerrada
La visita del Alavés no es una cualquiera. Recuerda una herida que, por suerte para la afición granota, se cerró el pasado mes de mayo cuando el Levante consiguió el histórico ascenso en Burgos.“Hay que concentrarse en el partido de mañana, todas las motivaciones son buenas, pero el corazón no tiene que ir por arriba de la cabeza”, sentenció Luis Castro. Pero para más inri, el partido de este viernes contará con un invitado especial. Sobre el césped del Ciutat reaparecerá el árbitro que dejó sin ascenso al conjunto granota: Hernández Maeso.