Nacido en Alemania, pero criado en Valencia, el técnico Curro Torres no ha sido capaz de culminar ningún proyecto en España.
Tras hacer un buen papel en las escalas inferiores del Valencia, donde, con el Valencia Mestalla, eliminó al Real Murcia de Vicente Mir en la segunda ronda del play off de la temporada 2016-2017, llegó al extinto Lorca Club de Fútbol en la temporada 2017-18. Fue la apuesta de Paco Zaragoza y Joaquín Romeu, escuderos del dueño del club lorquino, el chino Xu Gembao.
Era su debut como técnico en el fútbol profesional y eso le pasó factura en todos los aspectos. En muchas ocasiones su actitud era más propia de un jugador que de un entrenador. Cuando las cosas empezaron a ir mal, siempre alardeaba de sus logros como futbolista. No asimilaba que su proyecto como entrenador no estaba funcionando y dejó pocos amigos en Lorca o ninguno. Pagó muy cara su inexperiencia en banquillos profesionales.
Confió en demasiados jugadores jóvenes, firmados del Valencia, como Eugeni, Tropi o Nando, además de otros cedidos. Tanto en la pretemporada como en las primeras jornadas su fútbol era vistoso. Con tres centrales, dos carrileros bien abiertos, dos mediocentros, uno más creativo; dos interiores, un mediapunta y un delantero.
El Lorca jugaba bonito, sin complejos, con mucho desparpajo, pero descuidaba en demasía la defensa. El juego alegre no estaba en consonancia con los resultados y el técnico no hizo nada por revertir la situación. Aunque su equipo encajaba goles de todos los colores, murió con sus ideas. El primer partido liguero fue ante la Cultural Leonesa y el triunfo se quedó en Lorca. Curiosamente la jornada terminó con el equipo lorquino como líder.
Las siguientes jornadas fueron un desastre en cuanto a resultados, pero la esperanza estaba en el buen juego que desplegaba en el terreno de juego. En la jornada diecinueve, la paciencia se le acabó a la propiedad. Fue cesado. Eliminado de la Copa del Rey, había perdido ante el Valladolid ( 3-0), y solo había conseguido dieciséis puntos en diecinueve jornadas. El Lorca se encontraba a cinco puntos de la salvación.
Sus otros proyectos españoles no fueron muy distintos al del Lorca. Catorce partidos duró en el Córdoba, quince aguantó en el Lugo y veintitrés dirigió en la Cultural Leonesa. En todos los clubes fue cesado a las primeras de cambio.
Sin ofertas en España, probó en Croacia, pero apenas duró un mes en el Istra, donde estuvo seis partidos. Mejor le han ido las cosas en Estonia. En noviembre de 2022 ficha por el Levadia, y allí ha permanecido hasta el pasado mes de diciembre, dirigiendo al equipo en 133 partidos y consiguiendo algunos títulos.
Ahora, en el Real Murcia, buscará consagrarse, por fin, como técnico en España, después de su fiasco en todos los equipos españoles que ha estado. Tras el paso de los años, la prepotencia y el orgullo enfermizo que mostró cuando era técnico novel, se supone le habrá hecho reflexionar.