A falta de solo unos días para una nueva edición de FUGA Penyagolosa Trails, la organización ha vuelto a poner sobre la mesa una de esas iniciativas que encajan de lleno con el espíritu del trail: correr en la montaña, sí, pero hacerlo con responsabilidad. El "Ecodorsal" regresa este 2026 con un incentivo que no pasa desapercibido: cinco plazas directas para la edición de 2027.
En una prueba donde cada diciembre miles de corredores se juegan su presencia en el sorteo oficial, esta fórmula se ha convertido en una alternativa muy atractiva. La mecánica, además, es sencilla.
Durante la carrera, los participantes deberán guardar sus propios residuos -principalmente envoltorios de geles, barritas y otros productos de nutrición- y transportarlos hasta la línea de meta, en lugar de abandonarlos en el recorrido.
La organización habilitará para ello un punto específico de recogida en Sant Joan de Penyagolosa, donde los voluntarios registrarán los residuos entregados junto al número de dorsal de cada corredor.
A partir de ahí, todos los participantes que se sumen a la iniciativa entrarán automáticamente en el sorteo de cinco dorsales directos para FUGA Penyagolosa Trails 2027, evitando el procedimiento habitual de asignación de plazas.
Una medida de Penyagolosa Trails para reducir nuestro impacto ambiental
El "Ecodorsal" ya forma parte de las medidas que la prueba ha ido consolidando en distintas ediciones para reducir el impacto ambiental de un evento que se desarrolla en un entorno natural especialmente sensible. En el trail running actual, cada vez más carreras tratan de reforzar ese mensaje, pero no todas consiguen vincularlo de una manera tan directa con la experiencia del corredor.
La organicazión del Penyagolosa Trails insiste así en una idea que hace tiempo dejó de ser secundaria: la sostenibilidad de una carrera no depende solo de la organización, sino también de las decisiones individuales que toma cada corredor durante el recorrido.