Cuando todos esperábamos que Carlos Alcaraz iba a competir en el US Open, la propia organización del torneo hizo oficial que el español no defendería el título del año pasado. Una noticia que sentó como un jarro de agua fría, pero que no es más que la última parte del proceso de recuperación. El objetivo sigue siendo el mismo, por mucho que no haya preparación previa.
El murciano hubiera querido jugar en el Masters 1000 de Cincinnati, pero después de varios días entrenando a un ritmo alto, no se ha visto todavía preparado para afrontar un torneo. Y los tiempos son muy importantes para que no vuelva a resentirse de la lesión. Es por este motivo por el que no estará Charly compitiendo, no porque haya empeorado el estado de su muñeca.
Algunas informaciones apuntaban a que existía la posibilidad de que Alcaraz recibiera una 'wild-card' para jugar el torneo de Winston-Salem, la última parada posible antes del US Open. Sin embargo, los planes del murciano no son los de disputar un torneo a tan pocos días del US Open. Si ahora siente que está al 50%, para la cita de Nueva York se espera llegar al 70-80%.
En ese caso, con un debut favorable, el español podría ir cogiendo ritmo a medida que avanzase la competición. Las condiciones del Grand Slam estadounidense se adaptan a la perfección al juego de Charly, que ya arrasó en la pasada edición, donde quizá mostró uno de los niveles más altos a los que ha llegado a lo largo de su carrera. Reencontrarse allí será una buena noticia.
Este mismo año, Alcaraz conquistó el Open de Australia sin haber jugado ningún torneo previo y llevar varias semanas de descanso en el calendario. Este precedente demuestra que es mejor llegar a buen nivel físico que con rodaje. El ritmo competitivo lo puede coger durante los partidos, sobre todo en el caso de jugadores como el murciano.
Otro español que quiere guerra en el US Open
España no deberá tener puestos los ojos únicamente en Carlos Alcaraz, ya que Rafa Jódar está escalando hasta la cima del ranking mundial. En pocos meses, se encuentra en la posición número 15 del mundo y ya ha plantado cara (o ganado) a los mejores tenistas del circuito. En Washington ya llegó a la final y su físico será uno de los factores clave para lograr grandes resultados.
En caso de alcanzar las ATP Finals a final de año, Jódar se convertiría en el primer tenista 'rookie' de la historia en lograr esta hazaña. Nadie en su primer año como profesional ha sido capaz de hacer tantas cosas como el madrileño, que cabe recordar que todavía tiene 19 años. Entre Alcaraz y Jódar, el US Open pinta muy bonito, si se confirma la presencia del murciano.