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Sainz se pone la 'Roja' y Colapinto se 'rodea' de Messi y Maradona

Por un día, los ritmos de los coches en tanda larga, la degradación y las sanciones por cambios de componentes han pasado a un segundo plano en una parte del paddock de Fórmula 1. Hay quien ni se ha enterado de que Carlos Sainz ha sido penalizado con diez puestos por cambiar piezas de su batería por culpa de la final del Mundial de fútbol entre España y Argentina.

Hay tres pilotos en el ajo pero todo el mundo habla del partido del año. Prensa y trabajadores del circuito de Spa, donde se encuentra Sport, tiene algo que decir de la gran final: un pronóstico, un chascarrillo en la sala de prensa entre periodistas internacionales, los británicos animando a los españoles, un italiano deseándole mucha suerte a ‘la Roja’, etc. Hasta el equipo Mercedes ha dejado un mensaje de ‘la final del Mundial que podía haber sido’ con una foto de George Russell con los pilotos españoles. Hay de todo en un día diferente dentro del Gran Circo.

Entre Carlos Sainz, Fernando Alonso y Franco Colapinto, cada uno lo vive a su manera. El madrileño, por ejemplo, hizo acto de presencia en el circuito luciendo con orgullo la camiseta de la Selección española. El piloto de Williams ha asegurado en DAZN que “todo el mundo quiere aquí que gane España, no se por qué”.

Todo su equipo, con su representante y primo Carlos Oñoro, Roberto Merhi, y su fisio, Borja Presol, entraron con el mismo atuendo para animar a su país. Los cuatro entraron de rojo al hospitality de Williams y captaron todas las miradas del paddock. Todos querían esa foto, como sucedió con Colapinto minutos más tarde. El equipo de españoles colocó una bandera nacional en el segundo piso del hospitality del equipo británico a la vista de todo.

Colapinto también fue protagonista en su llegada al circuito. El argentino ha mostrado su apoyo por su país siempre con mucho orgullo e insistencia en redes sociales. Al piloto de Alpine se le ocurrió la ingeniosa idea de portar con él una gran bandera con sus ídolos Leo Messi y Diego Armando Maradona en tamaño gigante. La imagen, con el pilarense sujetándola y vestido con la casaca de la Albiceleste, ha sido espectacular. La final también afecta a los planes de vuelta y de viaje de los trabajadores de la Fórmula 1.

Casi todo el mundo quiere ver el partido y la carrera de Spa termina sobre las cinco de la tarde. Entre las conversaciones post con la prensa y recoger bártulos y demás, un gran número de trabajadores se perderá la final. O, por lo menos, la primera parte porque estarán volando por Europa.

Alonso ya avisó de que estaría volando durante el primer tiempo, como Sainz, que comparte vuelo con Leclerc y recuerda que “los briefings de Ferrari se alargan mucho, sobre todo cuando ganan”. Hay quien opta por la estrategia opuesta, la de quedarse en Bélgica, huir rápido tras el podio y llegar a su hotel o pub de confianza para disfrutar de la final del Mundial.

Toda una experiencia con tanto tráfico entre los angostos caminitos en medio del bosque que rodean Spa y Francorchamps. Todo sea por ver el partido que paraliza hasta a la Fórmula 1 en medio de un Gran Premio. La última vez que coincidió una final del Mundial con una carrera de Fórmula 1 ganó España su primera y única estrella.

Fuente original: www.sport.es →