Lalo Arantegui no tuvo problemas y cerró de forma inmediata las renovaciones en el Real Zaragoza de Hugo Pinilla y Lucas Terrer, hasta 2030 la del mediapunta que está jugando mucho desde la llegada de David Navarro y hasta 2029 la del centrocampista. Ambos estarán en la plantilla del primer equipo la próxima temporada y también Hugo Barrachina, cuya sintonía para ejecutar la opción por tres años más al contrato que se le acaba en junio es absoluta y será el tercer canterano que renueve, quedando pendiente en el caso del central decidir su futuro en verano, si sale o no cedido. Sin embargo, el nuevo director deportivo se ha topado con una cuesta muy empinada, imposible por ahora, en el caso de Álex Gomes, con el que no hay acuerdo para establecer un nuevo contrato tras la polémica vivida en enero por la ejecución unilateral que se le hizo sin inscribirlo con ficha A por parte de la dirección deportiva en la que entonces estaba Txema Indias.
Gomes, ahora mismo, posee en teoría contrato hasta 2028. Lo tiene tras la ejecución de su vínculo en diciembre y al no ser inscrito con ficha A en enero. En las reuniones y diálogos que Lalo ha tenido con los agentes del jugador, y también de forma directa con la familia del central, internacional sub-18, no ha habido avances por ahora y el proceso de renovación está muy atascado, con el acuerdo, tanto en las cifras económicas del nuevo vínculo como en el estatus, demasiado lejano, lo que abre el escenario en este verano también a una posible salida del defensa, una de las joyas de la cantera y que cumplió 18 años en febrero.
En este proceso de renovación y tras la ejecución de su vínculo en diciembre el jugador está participando muy poco en los últimos meses, sin jugar además en el filial. De los últimos nueve partidos, solo tuvo minutos, menos de un cuarto de hora, ante el Leganés, si bien contra el Racing estaba concentrado con la sub-18, disputando en Croacia la Ronda 1 para el Europeo de 2027, y unas molestias en el isquiotibial le apartaron del duelo ante el Ceuta.
El detonante de todo, tras una gran irrupción en el primer equipo de la mano de Sellés, fue esa ejecución de la opción de su contrato en diciembre para que pasara a ser del primer equipo, aumentando su cláusula de uno a 10 millones pero con la obligación, con su nuevo contrato, de que tenga ficha A. Sin embargo, Txema Indias no llegó a un acuerdo con el futbolista, ni hubo reunión para ello, y tampoco se le inscribió en el primer equipo, sino que se le mantuvo la ficha juvenil. Para los agentes de jugador, al no haber sido inscrito como ficha A y mantenerlo como juvenil prevalece el anterior vínculo, que firmó en 2024, con una cláusula ascendente hasta 1,5 millones que en su caso sería de un millón y con contrato hasta 2028 prorrogable hasta esa fecha por tres años más.
"Estamos haciendo un esfuerzo con todos ellos en adaptar su estatus deportivo a la realidad de dentro de la primera plantilla del Real Zaragoza. Estamos en un proceso de renovación en el que creo que el Real Zaragoza ha hecho todo lo que tiene y puede hacer para que estos chicos estén aquí", explicó Lalo a mediados de marzo en una entrevista en este diario sobre estos procesos de renovación y ya dejó entrever que había algún problema en algún caso (Gomes). "Si no se puede cerrar un acuerdo, pues creo que tienen contrato todos con más temporadas y estarán con nosotros igual, pero al final en el Real Zaragoza también tiene que estar el jugador que quieren estar. Yo no soy partidario de tener futbolistas en contra de su voluntad aquí, si la oferta económica que le llega al Real Zaragoza está dentro de los valores que nosotros estimamos". Con esa manifestación, dejó la puerta abierta a una salida que cada vez va tomando más forma en el caso del central de la cantera.