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Una pareja de rumanos acaba con las ilusiones europeas del Granollers

El Fraikin Granollers se despidió este martes de sus opciones en la EHF Liga Europea al caer derrotado por 34-33 en la pista del FC Porto en un partido marcado por el demencial arbitraje de la pareja rumana formada por Bogdan Nicolae Stark y Romeo Mihai Stefan, quienes incluso hicieron buenos a los Sniurevicius y Grigalionis que dirigieron el duelo de la primera vuelta en el Olímpic (27-29).

El equipo que dirige Antonio Rama reaccionó a lo grande tras un primer tercio de partido en que se mostró incapaz de frenar el vendaval ofensivo de un cuadro luso que cuenta con los exazulgranas Pol Valera y Gilberto Duarte, así como con el internacional español de nuevo cuño Antonio Martínez.

Con dos goles por cabeza de Brito, de Ricardo Brandão y del gigante islandés Thorsteinn Leo Gunnarsson (2,08 metros), los blanquiazules se marcharon hasta por seis goles (14-8, min. 18:35) frente a un conjunto catalán que estaba obligado a ganar para llegar con opciones a la última jornada.

Cuando peor estaban las cosas, los de Antonio Rama dieron un paso adelante en defensa y, con tres goles seguidos del jovencísimo internacional español Marcos Fis (en la órbita del Barça), se acercaron a un solo gol después de un parcial de 2-7 (16-15, min. 26:24). Al descanso, un 18-16 que dejaba las espadas en todo lo alto.

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Gunnarsson fue clave para los 'dragões'
FC PORTO
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El Granollers regresó con otro tanto de Fis y uno del canterano azulgrana Bruno Reguart en una gran actuación personal (18-18) y por fin se situó por delante poco antes del ecuador del segundo acto con un tanto de 'Jepi' Armengol (22-23, min. 42:29). La dinámica era otra, pero ahí aparecieron los rumanos Stark y Stefan para erigirse en rivales imposibles de superar.

En un deporte en el que los árbitros tienen un poder inmenso al ser casi todo interpretativo, las decisiones favorables para los locales se sucedieron. Penaltis en los que no había casi ni falta, exclusiones perdonadas en un lado y señaladas en el otro y la sensación de que no sería posible ganar en Oporto. Y así fue.

Con 28-29 (min. 52:43), a los rumanos no les quedó más remedio que mostrar la roja directa a Brandão y excluir poco después a Gilberto Duarte, pero claro... ahí recurrieron a los penaltis. Es que cuesta no pensar mal, la verdad. Hay que creer en los valores del deporte aunque resulte casi imposible.

En la recta final las cosas no salieron. Sergi Franco aprovechó un rechace en un siete metros para firmar el 32-32, Pedro Oliveira anotó su quinto gol, Armengol volvió a empatar y Gunnarsson sentenció al Granollers con un golazo desde el extremo tras recibir un sensacional pase de 30 metros. Al final, 34-33 para alegría de los lusos, tristeza de los catalanes y vergüenza para el balonmano.

Por su parte, el Irudek Bidasoa Irun no pudo obrar un milagro en la pista del THW Kiel (27-20) con el exazulgrana Gonzalo Pérez de Vargas en el banquillo y 17 paradas del alemán Andreas Wolff. De esta manera, el equipo que dirige Álex Mozas también consumó su eliminación a una jornada del final. El Barça sigue siendo la honrosa excepción del balonmano español de clubs.

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